Diagram depicting basic functions in an armored organism.
The inhabitation of primary impulses produces a secondary impulses and anxiety.
From the book Function of Orgasm by Dr. Wilhelm Reich.
La Psicoterapia Corporal Reichiana
Fabian M. Llanos
La Psicoterapia Corporal es un campo del conocimiento relacionado con lapsicoterapia, ampliamente investigado y desarrollado por diferentes escuelas y líneas teóricas en la actualidad. Wilhelm Reich considerado el padre de la Psicoterapia Corporal articuló tres conceptos básicos en su enfoque Caráctero analítico:
1- La Transferencia negativa latente o la reacción terapéutica negativa basada enla strafbedüerfnis (sentimiento de culpa inconsciente).
2- El trabajo sobre las resistencias.
3- Las formas no verbales de expresión del paciente: su mirada, naturaleza de larespiración, la parte biofísica y emocional del lenguaje, actitudes corporales en eldiván, etc. Lo que hoy día se considera una transferencia somática, según la teoría moderna del trauma.
Wilhelm Reich al igual que Freud, consideraban que la causa de toda neurosis reside en la energía sexual reprimida, derivada de la estasis o estancamiento de la libido en las etapas de la psicogénesis: ocular, oral, anal y fálico-genital.Debido a su especial interés en analizar más la totalidad de la persona que a sus síntomas, Reich entendió que la neurosis resulta en una estructura de Carácter, una forma de ser original e intransferible, cuyos rasgos se erigen como defensas que impiden el libre fluir de la energía emocional y sexual. De esta manera Reich desarrolla el análisis como el medio de identificar y disolver estas resistencias, antes de interpretar el contenido, a través de una técnica específica. Comenzó a analizar las resistencias que estaban más cerca de la experiencia consiente del paciente, para luego continuar con aquellas que estaban más ocultas. Buscaba hacer explícitas las defensas (cómo), para luego saber de qué se estaba defendiendo (qué) y así llegar al motivo generador del problema (para qué). De esta manera llega a postular que el carácter se constituye como la principal resistencia del tratamiento. A esta técnica la denominó Análisis del Carácter. Años de experiencia clínica con el análisis del carácter en el Ambolatorium de Viena (Policlínico Psicoanalítico de Viena) llevaron a Reich a identificar formas no verbales de expresión del paciente, que lo condujeron al que posiblemente sea su descubrimiento terapéutico más original y extraordinario: la coraza muscular.
Entendida esta como un conjunto de espasmos musculares crónicos en diferentes partes del cuerpo, que junto a la inhibición o alteración de la respiración cumplen la función de reprimir un contenido emocional. En este aspecto Wilhelm Reich desarrolló el concepto de anillos o segmentos, que son unidades funcionales de expresión emocional anatómica, cuyo bloqueo (hipertonía o hipotonía) es una expresión funcional de la fijación del desarrollo del impulso libidinal elacionado con las diferentes etapas del desarrollo. Estos segmentos o anillos son 7 y los denominó: ocular, oral, cervical, torácico, diafragmático, abdominal y pélvico. Esta conceptualización originó lo que Reich dio en llamar la Vegetoterapia Caracteroanalítica basada en la identidad funcional entre cuerpo y psiquis, y en el análisis sistemático de ambas expresiones de la coraza caracterial. En cuanto al diagnóstico de la estructura de Carácter del paciente se procede observando lo que dice y sobre todo, como lo dice. Como así también algunos elementos no verbales tales como el tipo de respiración, el tono muscular, la postura corporal, la forma en que se mueve, la expresividad de la mirada, la coincidencia entre lo que dice y lo que hace. La Terapéutica que se desarrolla en un contexto directo, cálido, empático, donde el terapeuta descifra la calidad y cualidad emocional, contenida en cada uno de estos aspectos, implicará entonces por un lado el análisis del carácter mediante un análisis sistemático de las defensas psíquicas a través de la palabra, siendo la herramienta principal el señalamiento, que es la manera de poner en frente del individuo su defensa, dando la posibilidad de hacerla consciente, pasando de ser ego-sintónica a ego-distónica, desidentificándose de la misma y pudiendo acceder al contenido que reprime bajo dicha defensa. Por otro lado implica también una intervención sobre la armadura corporal entendido como vía de acceso al contenido inconsciente, el cual se encuentra cargado de afectos y emociones reprimidos. Para lo cual Reich desarrolló una variedad de técnicas a fin de disolver los bloqueos de los segmentos, posteriormente ampliada y reelaboradas por sus seguidores. Desde respiración y masajes profundos hasta el trabajo con las expresiones faciales (gestos, muecas) pasando por diversos tipos de movimientos bioenergéticos y el mantenimiento de posiciones estresantes. Estas intervenciones promueven el acceso a emociones contenidas, aflojando la armadura crónica, tornándola flexible, recuperando el nivel de contacto, la capacidad de descarga orgástica y la capacidad pulsatoria (autoregulación).
Bibliografía
1-W. Reich.La Funcion del Orgasmo. Año 1997. Ed Paidos. México.
2-W. Reich. Analisis del Carácter. Año 1997. Ed Paidos. España.
3-E. Baker. O Laberinto Humano. Brasil. Año 1967.
4-S. Freud. Obras completas 4ª Edición 1981. Ed Biblioteca Nueva.
5-Apunte Materia “Emoción, Bloqueo y Contacto”. Fac. de Psicologia U.N.C.(2009).
6-Apunte Materia “Cuerpo y Carácter”. Fac. de Psicología U.N.C. (2013).
7-Carles Frigola. Cartas de Sigmund Freud a Wilhelm Reich. Sitio Web disponible en:
http://www.temasdepsicoanalisis.org/cartas-de- s-freud- a-w- reich-el- ambulatorium-de- viena-el-
seminario-tecnico- y-el- nacimiento-del- analisis-del- caracter/
8-Dra. Laura Moncada. Dra. Liliana Acero. Lic. Andrea Ramirez. Psicoterapia corporal: Revisión de
los aportes teóricos y clínicos de Wilhelm Reich…. Sitio Web disponible en:
http://www.tesis.uchile.cl/tesis/uchile/2006/ramirez_a/sources/ramirez_a.pdf
DISOLVIENDO LA CARGA DEL PASADO
Fabian M. Llanos
Resumen
La Teoría y la Técnica del proceso de Disolución de la Carga emocional, cognitiva y energética del pasado, siguiendo los principios de la Psicoterapia Corporal Reichiana incluye: 1. Soltar el control, ablandar la coraza y tolerar la energía movilizada. 2. Contacto (unir emoción y saber) fundamentado en que el proceso tópico es completo solo si esta combinado con el proceso dinámico-afectivo del volverse consciente. 3. Y una Condición ambiental segura que implica el Vínculo Terapéutico, el Estado del Terapeuta y el lugar físico.
Palabras claves: Reich. Carácter. Contacto. Vinculo terapéutico. Traumas de desarrollo.
El carácter imaginario de los conflictos.
Entendiendo imaginario como una representación mental, proveniente de la imaginación. Podemos preguntarnos: ¿Los terapeutas resolvemos problemas que no existen? ¿Los terapeutas resolvemos problemas imaginarios? En cierto sentido podemos decir que así es. Cuando recibimos una consulta de un paciente lo que encontramos en general es una situación que la persona se encuentra viviendo con características de dolor, angustia, indecisión, ira, ansiedad, desesperanza, depresión, conductas antisociales, soledad, miedo, alucinación, adicción, etc. Estos son todos estados que atraviesan al individuo en todas sus dimensiones emocional, cognitiva, somática y energética.
Según Stolkiner:
¿Qué tipo de problemas resolvemos en terapia? Nosotros en terapia lidiamos con problemas que realmente no existen. Si tengo problemas de plata, voy a trabajar, si tengo problemas de dentadura voy al dentista, etc. Aunque el problema no existe tiene consecuencias reales, yo tengo una alucinación salto por la ventana y me quiebro todos los huesos. Creo que el 80 por ciento de todos nuestros problemas son ocasionados directamente o indirectamente por problemas que no existen. Por eso trabajar en psicoterapia es trabajar con el principal problema del ser humano. (Stolkiner, 2010).
Si estos estados o síntomas devienen de un episodio o situación Traumática, pues diagnosticaremos esto como TEPT (Trastorno de estrés pos traumático) y aplicaremos una terapéutica específica para este tipo de trastorno. En cambio si estos estados o síntomas aparecen en el presente pero el paciente reconoce esto como algo conocido, recurrente, y repetitivo, estaremos ante lo que se denomina Traumas de Desarrollo.
Como plantea Carballo:
Trauma del desarrollo: (que da lugar al carácter). La posición psicoanalítica clásica explicaba la patología humana como producto del conflicto entre distintas partes de la personalidad como así también con el medio ambiente. El modelo basado en el conflicto presuponía un mismo nivel de desarrollo del yo para lidiar con esos problemas.
Se sabe ahora desde la psicología del yo que los traumas detienen el desarrollo en diferentes puntos de la evolución del individuo. Esas detenciones son llamadas déficits en el funcionamiento de yo, y devienen de una perspectiva que incluye el modelo del déficit.
Tanto el modelo del déficit como el del conflicto, conciben eventos traumáticos cuya resolución requiere distintos abordajes, en el primer caso la reparación y en el segundo el trabajo sobre las resistencias.
Estas dificultades en el desarrollo que han generado conflicto o déficit, hacen que el individuo logre algún modo de adaptación creando su estilo defensivo, su propio carácter. A estas situaciones difíciles por las que han atravesado los pacientes las denominamos traumas del desarrollo, y están caracterizados por un moderado nivel de activación del sistema nervioso, sin haber perdido su capacidad de readaptarse luego de pasar por situaciones estresantes. (Carballo, J 1998)
Esta dinámica se encuentra profundizada claramente por Reich cuando explica:
Toda neurosis se debe a un conflicto entre demandas instintivas reprimidas y las fuerzas represivas del yo. El conflicto sin resolver se expresa en el síntoma neurótico o en el rasgo neurótico del carácter. El requisito técnico para la solución del conflicto es por consiguiente la “resolución de la represión”, en otras palabras, traer a la conciencia el conflicto inconciente y hacerlo conciente. (Reich 1997, pag 27).
De esta manera, lo que el paciente se encuentra atravesando es un estado particular que en el presente realmente no corresponde con una situación cierta, sino que lo que vamos a comprender es que la situación actual gatilla una manera de sentir y pensar particular (estructura de carácter). Esta manera de sentir y actuar en el presente estando a favor o en contra de la circunstancia presente no es más que la repetición sistemática de un modo de conducirse a lo largo de la vida del sujeto, que se cristalizó como un patrón de funcionamiento. Así, en el presente nos encontramos con una estructura de carácter, con un modo definido de actuar en el presente, ante situaciones vitales que gatillan modelos de funcionamiento cristalizados en el pasado. De alguna manera se puede plantear que las condiciones originales que definieron una manera particular de reacción, ya cesaron, y por ende las situaciones presentes pueden merecer otro tipo de reacción, sin embargo lo que la persona sigue “percibiendo” en el presente es la escena pasada. En este contexto podemos afirmar que el individuo imagina una situación que en el presente no existe, sino que lo imaginado refiere a una escena y circunstancia del pasado. Como dice Reich (1997) “Los deseos y temores reprimidos del paciente buscan constantemente descargarse, es decir ligarse a personas y situaciones reales”.
Ahora bien, la trama que se gatilla en el presente (cognitiva, emocional, somática y energética) funciona como un patrón repetitivo que consume energía y se encuentra manifestada en lo cognitivo, emocional y somático. Al ser de carácter imaginario esta trama podemos nominarla según Stolkiner (2010) “como fantasma”; un fantasma que se gatilla en el presente pero que responde a orígenes pasados infantiles, y que se perpetua en el presente como un modo repetitivo y crónico de funcionamiento.
De esta manera, el funcionamiento del sujeto en el presente responde a una estructura de Cáracter, desarrollada en el pasado como medio de resolver tensiones con su mundo interno y externo. Entonces, los problemas que atendemos en terapia son problemas que no son reales, sino que son imaginarios, en tanto que devienen de fenómenos transferenciales fruto de circunstancias pasadas, y defensas caracteriales, erigidas ante eventos reales del pasado, cristalizadas en el tiempo.
Según Stolkiner:
Hay 2 tipos de terapia uno donde se trata de mantener el status quo de los fantasmas y otra donde los fantasmas se tratan de disolver. No son antagónicos pero en general no están mezclados.
Todo fenómeno tiene un componente cognitivo emocional y corporal y podemos interrumpir ese fenómeno desde algún componente, si lo interrumpen desde lo cognitivo, el resultado es bueno y puede ser hasta permanente, ahora el nudo de
donde esa depresión viene no ha sido resuelta, y esta limitación vital esta. Hay gente que solo quiere resolver eso y no más entonces si queremos que profundice no nos va a acompañar.
Lo segundo tiene que ver con la posibilidad de liberar la propia existencia, la verdadera vida que somos, de las limitaciones, los nudos, de lo que significa la posibilidad de vivir realmente. Para que en nuestra vida haya plenitud y la apreciación de nuestra existencia donde la realidad es que la copa de la existencia esta siempre llena solo falta que la podamos apreciar. De verdad se puede disolver lo que esta abierto y presente ahí. (Stolkiner, 2010)
Condiciones para la disolución de la carga del pasado
Para disolver la carga del pasado manifiesta en el presente son necesarias ciertas condiciones. La primera condición es abrir el problema, lo cual implica que se haya soltado el control sobre el mismo mediante la eliminación de la resistencia. Como dice Reich:
…la regla de que el volver consciente lo inconsciente no debe tener lugar en forma directa sino mediante la eliminación de las resistencias. En otras palabras, el paciente debe descubrir primero que se está defendiendo, luego con que medios y por ultimo contra que se defiende……Los deseos y temores reprimidos del paciente buscan constantemente descargarse, es decir ligarse a personas y situaciones reales. (Reich, 1997 pag 28)
Muchas veces el paciente viene a su primera consulta con el problema abierto, otras se abre circunstancialmente, como fruto del proceso terapéutico, o por una experiencia vivida dentro del proceso; y otras veces uno decide abrir problemas que no están abiertos pero que tienen consecuencias en la vida del paciente. Para este último caso la orgonomía es una herramienta altamente eficaz. Es necesario comprender que el problema tiene muchas vueltas lo que Reich dio en llamar concatenación de la defensas, entonces es preciso comprender que lo primero que aparece es la punta de un ovillo que es necesario desenredar para acceder al núcleo del ovillo. Reich (1997) dice: ”Las capas de la coraza están pues concatenadas, todo impulso evitado cumple también la función de evitar un impulso reprimido más profundamente”.
Cabe destacar que la resistencia al acceso a la conciencia del contenido reprimido suele ser elevada, por ellos es de suma importancia entender que cada vez que esto ocurra, que el contenido se abra y se manifieste, es una verdadera oportunidad para disolverlo, ya que no será sencillo que aparezca nuevamente en un futuro.
La segunda condición se trata de que exista unión del sentir y del saber. Esto significa que el contenido que accede a la conciencia tenga su correlato emocional para conseguir su disolución.
Según Stolkiner:
Las condiciones para la disolución tal cual yo lo conozco, las condiciones son que eso este abierto y presente, esta condición nosotros la podemos llamar contacto, entonces si una memoria esta oculta o una emoción no la sentimos hasta que eso no este presente no se da la condición, y si la emoción tiene muchas vueltas vamos a tener que soltar vuelta a vuelta hasta llegar al nudo. Contacto significa 2 cosas al mismo tiempo una el sentir la otra el saber. (Stolkiner, 2010)
Al respecto de la condición de unir emoción y saber “…el proceso tópico es completo solo si esta combinado con el proceso dinámico-afectivo del volverse consciente” (Reich, 1997). Esto requiere el cumplimiento de 2 condiciones: primero, las resistencias
principales deben por lo menos ablandarse; segundo la idea que ha de hacerse consciente […] debe llegar a cargarse con determinado mínimo de afecto.
Este proceso de contacto implica la tolerancia del contenido tanto a nivel cognitivo, emocional, somático y energético. Como dice Baker (1967) Disolver la carga del pasado implica ablandar la coraza y tolerar la energía movilizada: “El problema básico en la terapia es la capacidad del organismo para soportar la elevación del nivel energético obtenido por la disolución de los mecanismos contenedores de la energía.”
Como planteo en mi artículo “La Vegetoterapìa Caracteroanalitica aplicada”:
Por ello es preciso trabajar la coraza de manera gradual y progresiva, aumentando así la capacidad para soportar el nivel energético movilizado, a lo cual podemos denominar Tolerancia. Si la condición no está dada, habrá una intolerancia a la manifestación pulsátil en cuestión lo que impedirá la asociación o integración del contenido movilizado, manteniéndose nuevamente disociado. Por esta razón es preciso un proceso paulatino y ordenado de desbloqueo de la coraza muscular y análisis de las resistencias para que el paciente acceda a contenidos más profundos con la suficiente Tolerancia a la experiencia. (Llanos, 2016)
Y la tercera condición es el vínculo terapéutico. Esto significa que exista un buen rapport entre el terapeuta y el paciente para que pueda darse la suficiente confianza y seguridad para soltar el control de lo que se abre en ese momento. Como dice Stolkiner (2010) “El elemento más importante es la confianza entre el paciente y el terapeuta. Porque en ese momento suelto el control y entonces no sé qué va a pasar”.
Parte de esta condición implica el estado del terapeuta o encuadre interno. El mejor estado del Terapeuta es estar en contacto con su self y tomamos como pistas de este estado las 8 C, que son cualidades descriptas en el método IFS (Internal Family Sistem). Las 8 C serían cualidades del Self que nos indican las características propias de ese estado. Ellas son: confianza, calma, creatividad, claridad, curiosidad, coraje, compasión, contacto. Que en términos Reichianos seria estar en contacto con el Core.
La técnica.
En cuanto a la ténica al decir de Baker:
A medida em que vao sendo removidas cada uma das camadas da couraça durante a terapia, acontecem très coisas em seqüência: primeiramente, vem a ansiedade. Depois, é liberada a emocao, a raiva, o desdém, o desprezo, o choro, etc. Depois de manifesta a Emoção, há a Sensação de alivio. Em terceiro lugar, aparece a ausencia de contato. Nao há nenhuma vontade de seguir adiante e o paciente temporariamente “empaca” neste estágio em que as forxas repressoras e reprimidas sao iguais. (Baker, 1967 pag 93)
Stolkiner (2010) dice: Cuando la disolución existe lo que aconteció es que la persona vio que eso (el problema) no era real.
La disolución de la carga del pasado ocurre cuando el proceso de abreacción llega al momento preciso en que el paciente consigue distinguir la naturaleza imaginaria de lo que está experimentando, en tanto que no corresponde a la experiencia presente, sino que refiere a una experiencia pasada que ya cesó. Este fenómeno de distinción entre lo presente y lo pasado ocurre en la medida que se produce una descarga con contacto, el paciente sabe lo que siente y siente lo que sabe. La técnica de la disolución de esta carga implica simplemente desarrollar la capacidad tanto del terapeuta como del paciente de permitir que lo sabido y lo sentido se agoten paulatinamente en un proceso posible de describir como el movimiento de las olas del mar que inundan la playa y luego se retiran completamente. En este proceso lo sentido y sabido accede con toda su fuerza e inunda al individuo completamente y posteriormente se retira completamente, repitiéndose este
proceso las veces que sea necesario hasta agotarse. Las condición del vínculo terapéutico es fundamental en este momento ya que de esto dependerá cuanto control será posible que el paciente se permita soltar, ya que no sabe hacia dónde va soltando ese control, y la confianza que sienta en ese momento será una importante variable que le marcará la posibilidad de soltar aún más o no.
Al respecto Stolkiner plantea:
Cuando no se hace nada ante algo que no es real desaparece, porque se queda sin nafta, la nafta es nuestro actuar. Cuando las emociones se agotan por si mismas la persona no sufre, son como las olas del mar, vienen y van, de nuevo más pequeña, y así, algo que fue toda la vida una pesadilla, pasa. En ese momento es importante dejar que eso ocurra por si mismo sin hacer nada, porque el paciente se va a calmar y luego de un momento vendrá otro, y así. Toda vez que un problema (que no existe) terminó, terminó así, no hicieron nada, soltaron, y desapareció. Nosotros para esto tenemos una determinada capacidad y las condiciones son también importantes, como se trata de soltar el control debemos tener confianza, por eso es importante el contexto relacional y físico, y como terapeuta necesitamos tener confianza para soltar del todo… (Stolkiner, 2010)
Resumen.
A modo de resumen entonces la técnica cuyo objetivo es la disolución de la carga del pasado se basa en tres pilares conceptuales y una técnica específica natural y espontánea. Los pilares son en primer lugar Abrir el problema en cuestión, que se encuentre presente en la sesión; en segundo lugar que el paciente se encuentre en Contacto con el contenido, es decir que pueda pensar lo que siente y sentir lo que piensa; y el tercer pilar es la seguridad del paciente ante el terapeuta, de lo cual va a depender la posibilidad del paciente para soltar más profundamente el control. En cuanto a la técnica esta se basa en dos procesos paralelos, por un lado a medida que es soltado el control, se produce el acceso de fuertes emociones seguido del retiro de las mismas de manera repetida, hasta que esto se agote; paralelo a esto el paciente accede a la convicción de la naturaleza imaginaria de toda el contenido expresado, siendo esta la condición para soltar y des-identificarse del contenido.
Bibliografía:
BAKER, E. O Laberinto Humano. Ed Summus Sao Paulo, 1967.
CARBALLO, JORGE. Teoría y Clínica Orgonómica del Trauma. Articulo 1998
FREUD, S. Obras Completas. 4ª. Ed Biblioteca Nueva Madrid, 1981.
LLANOS, FABIÁN. “La Psicoterapia Corporal Reichiana. Una visión integradora de un caso Clínico”. Libro: IX Congreso Argentino de Salud Mental 2015. Bs. As.
LLANOS, FABIÁN. “La Vegetoterapia Caracteroanalitica Aplicada”.
Curitiba: Centro Reichiano, 2016. [ISBN – 978-85-69218-01-2].
http://www.centroreichiano.com.br/artigos/Anais_2016/2016_pdf/ANAIS_Congresso_2016.pdf
REICH, W. La Función del Orgasmo. Ed. Paidós México 1997.
REICH, W. Análisis del Carácter. 5ª ed Paidós México 1997.
STOLKINER, J. Seminario: La disolución de la carga del pasado. Córdoba, Agosto 2010.
El cuerpo como recurso para reducir la hiperexcitación autónoma,
ante la ansiedad, el estrés y el Trauma.
Basado en la obra de W. Reich.
Fabian M. Llanos
En el campo del trabajo con el trauma, hay un acuerdo general, que los métodos que mejor capacitan al paciente para resolver sus experiencias traumáticas usualmente involucran alguna forma de exposición a las memorias traumáticas y las emociones, pensamientos y sensaciones asociadas con esas memorias. Por exposición significamos que al paciente se le solicita rever la memoria traumática y hablar acerca de esta, escribir, actuar o usar trabajo artístico para expresar la memoria. Esto implica de alguna manera “recordar o revivir” el episodio, reactivando la carga y el sufrimiento que produjo, lo cual va ligado a un estado de excitación involuntario generalizado asociado a la activación del sistema límbico y el sistema nervioso autónomo. Toda exposición a la memoria traumática puede originar un estado de hiperexcitación en el paciente que puede impedir continuar con el trabajo que se esté empleando, debido a que el paciente está en un estado altamente traumatizado a partir de lo cual el proceso puede salirse de control. Cuando esto ocurre el paciente está experimentando algún tipo de recuerdos (flashback) en imágenes, sensaciones corporales, emociones o una combinación, lo cual puede conducir al pánico, ataque de nervios o inmovilidad tónica. Elevados estados de sobreexcitación pueden incluir emociones de rabia, terror o desesperación. Obviamente un paciente en ese estado no permite seguir explorando el trauma, ni menos aún, se lo puede enviar a su casa.
Este intenso estado de excitación asociado a la memoria traumática impide el procesamiento de la información (ideas y emociones) asociada al evento. Por ello es necesario ayudar al paciente a modular la hiperexcitación. Una forma sería capacitar al paciente en utilizar “el cuerpo como recurso” para disminuir y manejar su hiperexcitación, colaborando así al proceso de elaboración del trauma.
Una cuestión importante es que el terapeuta tenga cierto entrenamiento en poder detectar algunos signos de expresión corporal que indican cuando el paciente está entrando en estados de excitación que es necesario controlar y regular, para ello se puede guiar con los datos provenientes del funcionamiento del Sistema Nervioso Autónomo (SNA). A veces el paciente es capaz de detectar lo que está sintiendo en el cuerpo y su psiquis, ante la pregunta del terapeuta sobre su estado ahora. Esta capacidad colabora a la utilización del método ya que el paciente tendrá más facilidad de contactar con su estado general (bio-psíquico) favoreciendo la aplicación del método, en tiempo y forma. Pero hay pacientes que tienen mucha dificultad para detectar su estado emocional y físico, obviamente sería un obstáculo, pero no un impedimento, ya que con cierta paciencia es posible que desarrolle esta capacidad no solo para favorecer el tratamiento, sino también para su desarrollo personal general. En ambos casos es necesario que el terapeuta con plena atención aguce su visión y su percepción para detectar pormenorizadamente los cambios de estado que el paciente va teniendo en el transcurso de la sesión, mediante la observación de los signos del SNA, que darán cuenta del momento en que será necesario aplicar el método para poner freno a la excitación traumática. Este procedimiento puede aumentar la confiabilidad del ESD (Escala Subjetiva de Disturbio) de Wolpe. En donde el paciente da su opinión de sus estado emocional en una escala de 1 a 10, donde 1 es igual a totalmente tranquilo y 10 es igual al estado más perturbado. Observando el SNA, el terapeuta visualmente y el paciente sensorialmente se asegura una medida adicional en el registro del ESD. No es infrecuente que los pacientes den un valor bajo en el ESD mientras tienen el corazón acelerado o las manos húmedas (ambos signos de sobreexcitación), lo cual puede indicar una ansiedad inconsciente que está siendo disociada de alguna manera.
La siguiente lista desarrolla una escala que enumera algunos indicios a tener en cuenta en el proceso de excitación creciente que puede experimentar un paciente expuesto al material traumático que va del estado relajado a la hiperexcitación peligrosa:
El organismo esta relajado, primariamente hay una moderada activación del sistema parasimpático. La respiración es fácil y profunda, el tono de la piel es normal.
Ligera excitación, signos de baja a moderada activación del parasimpático combinada con baja a moderada activación del simpático. La respiración y la función cardiaca pueden aumentar mientras que el color de la piel permanece normal; la piel puede estar pálida y ligeramente húmeda sin un aumento en la respiración y el pulso, etc.
Excitación moderada, primariamente signos de aumento en la activación del sistema simpático: latidos cardíacos rápidos, respiración rápida, la piel puede estar pálida, etc.
Sobreexcitación severa, signos primarios de muy alta activación del simpático, latidos cardíacos acelerados, respiración acelerada, tono de la piel pálido, sudor frío, etc.
Sobreexcitación peligrosa, signos de alta activación de ambos sistemas, el simpático y el parasimpático, por ejemplo: palidez o color reducido de la piel (SNS) con enlentecimiento de los latidos cardíacos (SNP); pupilas muy dilatadas (SNS) con enrojecimiento de la cara (SNP); latidos cardíacos lentos (SNP) con respiración rápida; respiración muy lenta (SNP) con aceleración cardiaca (SNS).
Podríamos considerar entonces que es totalmente esperable, que un paciente que explora el trauma tenga signos de excitación moderada, severa o peligrosa, y que de no poder regular esto se hace prácticamente imposible y desaconsejable continuar la sesión. Entonces el punto es lograr que el paciente que comienza con una excitación moderada pueda modularla y así continuar con la exploración. En este sentido es posible capacitar al paciente en utilizar “el cuerpo como recurso” para disminuir y manejar su hiperexcitación, colaborando así al proceso de elaboración del trauma y si esto no fuera propicio, cerrar la sesión con el paciente en un estado relajado con una moderada activación del sistema parasimpático.
Sintéticamente podemos aclarar que este abordaje se basa en la obra desarrollada por Wilhelm Reich: la Orgonomía que concibe al individuo como una unidad bio-psíquica, donde ambas dimensiones poseen una misma identidad funcional, es decir que lo que está ocurriendo en una dimensión (psíquica) ocurre también en la otra (biológica) solo que con las características propias de cada dimensión (sincronicidad y simultaneidad). Habiendo un denominador común que es el fenómeno de pulsación. Esto es la capacidad de un organismo de pasar de un estado de tensión a un estado de relajación de una manera total y espontánea. Entendiendo esto es que podemos deducir que es posible disminuir estados de tensión psíquica a través de recursos corporales, ya que responden a un idéntico funcionamiento bioenergético.
Ahora bien, “El cuerpo como recurso” está compuesto por 4 herramientas prácticas que pueden ser utilizadas de manera individual, ya que muchas veces aplicando una de ellas es suficiente para moderar la excitación, pero también pueden ser utilizadas de manera combinada, ya que en realidad cada herramienta está enfocada a diferentes áreas de funcionamiento de la unidad biopsíquica.
A continuación una breve descripción del fundamento y la aplicación de las 4 herramientas:
1. El darse cuenta corporal. El darse cuenta corporal se basa en que el paciente pueda hacer contacto con las sensaciones corporales del presente. Ejemplo, si está cómodo o incómodo, si tiene frío o calor, si está tenso o relajado, si tiene algún dolor en particular, etc. De esta manera una precisa conciencia subjetiva de las sensaciones corporales produce un fenómeno de separación entre el presente y el pasado, ya que el paciente va comprendiendo la relación entre el material pasado y su alteración psicosomática (situación de riesgo y dolor cuando el episodio traumático) y su situación presente que no representa amenaza alguna (situación de seguridad y tranquilidad en la consulta). Es necesario inquirir al paciente para darse cuenta de las sensaciones corporales y si es necesario con cierta celeridad evitando que pueda quedarse pegado al pasado, de esta manera se puede anclar la persona al presente, aquí y ahora. La premisa sería que hay menos posibilidad de estar atascado en el pasado mientras uno es conciente del cuerpo en el presente.
Las siguientes dos herramientas se basan en considerar los dos extremos biológicos del organismo: la cabeza y los pies, entendiendo la cabeza por donde ingresa la información externa, y donde se procesa la información interna y externa, y los pies en contacto con la tierra por donde egresa la bioenergía como descarga.
2. Restablecer el contacto. Restablecer el contacto implica el desbloqueo del segmento ocular que incluye la visión, la audición y el olfato. El bloqueo de esta zona se produce por la contracción e inmovilización de la mayor parte o de todos los músculos alrededor de los ojos, globos oculares, párpados, frente y glándulas lagrimales, bien como de los músculos profundos en la base del occipital, envolviendo hasta el propio cerebro. Este bloqueo propicia la percepción difusa de los estímulos, por ende dificulta la discriminación de los mismos en cuanto a si son pasados o presentes, reales o irreales. Y uno de los efectos del trauma es la incapacidad de focalizar, capacidad que está íntimamente relacionada con este segmento. Esta situación favorece la hiperexcitación producida en la revisión del trauma ya que no puede considerar la distinción entre lo que recuerda y la realidad del lugar en el que se encuentra. Existe una serie de técnicas terapéuticas que permiten movilizar mecánica y bioenergéticamente este segmento liberándolo y favoreciendo la plena funcionalidad del mismo a fin de propiciar los beneficios que otorga su libre y natural funcionamiento tales como la conciencia objetiva de la situación presente, adecuada valoración cognitiva y el procesamiento objetivo de la información externa e interna.
3. El cuerpo como ancla. Cuando se evoca el episodio traumático y este no está resuelto ni procesado adecuadamente, es común que el paciente quede pegado a esa situación emocionalmente con las consecuencias ya explicadas. Este fenómeno se puede identificar como un estado de colgamiento, significa que toda la información que está manejando queda bloqueada a nivel del cuello y hombros, impidiéndose su descarga hasta la tierra. Este estado de colgamiento se nutre de vivir constantemente de ideas, recuerdos o fantasías, habiendo algunos casos de pacientes cuyo carácter tiene este rasgo que se manifiesta agudizado en el momento de revivir el trauma. Entonces, en estos casos es preciso trabajar la contrapartida del estar colgado, que es estar enraizado, lo cual implica promover en el paciente el contacto con el estado de estar sus pies sobre la tierra, sintiendo que todo su cuerpo descansa sobre ella, para lo cual es propicio disolver tensiones en hombros, cintura, rodillas y tobillos. Lo que llamamos enraizar al individuo (grounding en inglés) consiste en sensibilizar el vientre, sus piernas y sus pies hasta que las sienta como raíces móviles. La persona enraizada de esta manera siente que tiene debajo una base firme que le otorga calma y seguridad. Es importante tener en cuenta que la seguridad que brinda el enraizamiento proviene del Sí mismo, es decir que se está fortaleciendo uno de los puntos más importantes a la hora de trabajar sobre el trauma que es propiciar en el paciente seguridad por sí mismo y contención del entorno propiciada por la actitud atenta y empática del terapeuta. Si consideramos la hiperexcitación como un estado de sobrecarga, podremos entender entonces el valor del asentamiento en la tierra como un recurso inestimable para propiciar la descarga bioenergética.
4. El Movimiento corporal. El trauma produce cierto nivel de inmovilidad tónica corporal, desde lo más externo, piel, músculos hasta lo más profundo, fluídos y líquidos corporales a nivel celular, propio del estado de tensión mecánica y carga bioenergética. La contrapartida a esta inmovilidad es el movimiento, y en este sentido pueden implementarse diferentes recursos tales como realizar algunos pasos de caminata, movimientos precisos que implican cierta coordinación motriz y respiratoria, ejercicios específicos de golpes con manos o pies, etc. Estas maniobras utilizadas con precisión son recursos que el paciente puede utilizar para recuperar el control, conseguir cierto nivel de seguridad, y recuperar el foco. Como sabemos el trauma inhibe el hemisferio izquierdo y potencia el hemisferio derecho, entonces el movimiento bilateral simétrico favorece la integración hemisférica, ayudando a recuperar la funcionalidad lógica y racional del hemisferio inhibido.
Entonces, a través de la implementación de estos recursos es posible regular los niveles de excitabilidad producidos por la revisión del trauma, logrando el paciente suficiente calma, foco y seguridad para continuar con la elaboración y el procesamiento adecuado del episodio.
Bibliografia.
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Keleman, Stanley- Anatomía Emocional. Editorial Desclee. 2ª edición 1997.
Keleman, Stanley- La experiencia somática. Editorial. Editorial Desclee. 2ª edición 1996.
Lowen, Alexander – Bioenergética . Edit.Diana – 1988 –
Lowen, Alexander – Ejercicios de Bioenergética – Edit Sirio – 1990 –
Manual Reducción de Incidentes Traumáticos. Recopilación Jorge Carballo. Año 1998.
Reich, Wilhelm – Análisis del Carácter – Editorial Paidós – España. 1980 –
Reich, Wilhelm – La Función del Orgasmo – Editorial Paidós – México.1983 –
La Vergüenza y su importancia en la Psicoterapia Corporal
Fabian M. Llanos
La Vergüenza puede transformarse en una emoción sumamente dolorosa, debido a que se sustenta en la autocrítica negativa de la “expresión” y del “ser” del individuo, pudiendo llegar a concebirse como indigno de ser amado. Así surge la raíz tanto de la crítica interna como del perfeccionismo del sujeto, desplegándose de forma entrelazada y escondida con otras emociones como la ira, y el miedo.
En tanto emoción, es una reacción fisiológica no consciente, mediada por el sistema nervioso autónomo, que de ser crónica puede configurarse como fuerza patógena en el desarrollo y el mantenimiento de varios desordenes clínicos como depresión, trastornos alimenticios, desordenes de la personalidad, fobias y adicciones.
Relevancia de la Vergüenza en la Psicología
Como cita Cyrulnik, Bernard Rime investigó sobre 913 personas de entre 12 y 60 años, testimonios que respondían a una primera pregunta: ¿Qué emociones fuertes ha experimentado usted estos últimos días?, cuyas respuestas aludían a testimonios de cólera, tristeza, temor, apareciendo la vergüenza citada en más de la mitad de los casos. Pero cuando el científico preguntó: ¿De qué emociones ha hablado con su cónyuge, familia, amigos del trabajo?, la cólera y la depresión fueron las emociones comentadas con más facilidad, mientras que la vergüenza permaneció muda.
Este estudio no hace más que acreditar lo difícil que es abordar esta temática en el consultorio, ya que se hace esquiva, ocultándose bajo diferentes máscaras tanto para el psicoterapeuta como para el propio paciente.
Quizás es por lo oculta que se encuentra, que no se le ha dado la importancia que verdaderamente tiene la vergüenza en la conformación de la estructura de personalidad, como así también el grado de participación que esta tiene en el desarrollo de problemáticas individuales, familiares y sociales.
Sin embargo, ya en los años 80 un número importante de artículos y libros testifico la toma de conciencia de la importancia de la vergüenza como una fuerza patógena en el desarrollo y el mantenimiento de varios desordenes clínicos. Considerando que la vergüenza y la defensa contra la vergüenza han jugado un rol fundamental en desordenes como depresión, maniaco depresivo, esquizofrenia, trastornos alimenticios, desordenes de la personalidad, fobias (Bursten 1973, Lewis 1987, Morrison 1989, Wurmser 1981) adicciones (Fossum y Mason 1986), y perversiones sexuales (Stoller 1987). La vergüenza está íntimamente ligada también a estados afectivos complejos como envidia, rabia, desesperación, desesperanza, desprecio (Morrison 1989, Wurmser 1981), vanidad, ambición, orgullo, crueldad (Broucek 1982, Nathanson 1987).
Esta relevancia y su implicancia clínicaen el abordaje psicoterapéutico son decididamente reafirmado por Broucek cuando plantea, “en mi propio trabajo clínico llego a la conclusión que si uno conoce la vergüenza, uno conoce la psicopatología”.
Emoción Autoevaluativa o Expresión de lo Vivo.
En general se considera a la Vergüenza como una EmociónAutoevaluativa o Autoconciente. Denominadas así porque subyace, como rasgo fundamental, algún tipo de evaluación relativa al propio yo: valoración positiva o negativa del propio yo en relación con una serie de criterios acerca de lo que constituye una actuación adecuada en diversos ámbitos. Según esta clasificación la vergüenza, junto a la culpa y el orgullo se constituyen a partir de la maduración suficiente del proceso cognitivo que permite esta autoevaluación.
Algunas definiciones sustentadas en esta premisa plantean:
La vergüenza es el sentimiento intensamente doloroso a la experiencia de creer que es defectuoso y por lo tanto indigno de amor y pertenencia. (Brown)
La Vergüenza es la ruptura del puente interpersonal. (Kaufman)
La Vergüenza es ser visto de una manera que no quiere ser visto, la insoportable exposición de partes del yo que no le gustan. (Broucek)
Por otro lado de manera complementaria, otros autores refieren a características neurofisiológicas que la desencadenan, que permiten pensar en la existencia de la vergüenza en etapas preverbales del desarrollo, incluso a nivel intrauterino. Siendo esto así, es válido comprender la importancia que tiene el abordaje corporal y energético de este fenómeno.
Por ejemplo Basch define a la Vergüenza como un afecto, siendo estos,las reacciones fisiológicas no conscientes hasta los 18 meses de vida. (Basch, 1988).
Tomkins, Silvan sostiene que “la Vergüenza es la súbita interrupción del placer. Cuando las emociones positivas se frustran la vergüenza aparece”; mientras que S. Porges plantea que “la vergüenza es una interrupción del parasimpático en estados excitados del simpático, generando una vía de rápida respuesta fisiológica que puede abrumar funciones corticales superiores”.
Los aportes de Porges dan luz acerca de lo primaria que es la vergüenza,describiéndola en relación al funcionamiento del sistema nervioso autónomo (desarrollo y maduración en etapa intrauterina), y a los procesos energéticos descriptos por Reich en el fenómeno de la Pulsación, pudiendo entonces inferir que esta expresión (la vergüenza) influye en la capacidad pulsátil del organismo vivodesde sus inicios, interrumpiéndola o disminuyéndola de manera crónica o aguda.
La Vergüenza como expresión.
De esta manera la expresión de la Vergüenza la ingresamos al estudio de lo vivo, que como plantea W. Reich:
Lo vivo funciona más allá de las ideas y conceptos verbales. El lenguaje verbal es una forma biológica de expresión en un nivel de desarrollo elevado. No se trata en manera alguna de un atributo indispensable de lo vivo, pues lo vivo funciona mucho antes de existir un lenguaje verbal. El proceso de formación de palabras muestra en sí mismo la forma en que «se expresa» lo vivo. El término «expresión», al parecer a base de sensaciones orgánicas, describe precisamente ese lenguaje: lo vivo se expresa en movimientos, en «movimientos expresivos». El movimiento expresivo es una característica inherente al protoplasma. Distingue estrictamente los sistemas vivos de los no vivos. El término significa, en sentido literal, que algo del sistema vivo «tiende hacia afuera» y, en consecuencia, «se mueve». Esto no puede significar más que el movimiento del protoplasma, es decir, expansión y contracción. El significado literal de «emoción» es «mover hacia afuera», que equivale a «movimiento expresivo». El proceso físico de la emoción protoplasmática o del movimiento expresivo va siempre unido a un significado comprensible en forma inmediata, al cual llamaremos expresión emocional. El movimiento del protoplasma posee pues una expresión en el sentido de una emoción, y la emoción o la expresión de un organismo está ligada al movimiento. Lo vivo funciona no sólo antes y más allá del lenguaje verbal; más aún, tiene sus propias formas específicas de expresión, que no pueden ponerse en palabras. (Reich, 1997, p364)
Vergüenza Funcional y Patológica.
Existen dos tipos de Vergüenza, una funcional y otra disfuncional. Distinguirlas es muy importante para identificar, que aspectos llevan a la patologización y cuales son aspectos de la misma expresión, adecuadas a la existencia y la coexistencia.
Como plantea Carballo:
La vergüenza tiene raíces innatas y pre-verbales aunque luego es moldeada por la cultura. Existen dos tipos de vergüenza, una es la saludable y necesaria para colocar apropiados límites en el contexto que se vive y la otra es tóxica caracterizada por la extensión de su aparición y la falta de funcionalidad. La vergüenza tóxica nos obliga a renegar de nosotros mismos, a no querernos y a su vez este rechazo requiere un encubrimiento. La vergüenza tóxica se esconde tras muchos disfraces, este lado oscuro de la vergüenza es el que nos ha impedido su estudio y reconocimiento. (Carballo, 1999)
La vergüenza funcional es descripta por Cyrulnik como:
Las pequeñas vergüenzas de la vida diaria prueban que la autoestima puede recibir golpes. Las pequeñas culpabilidades también tienen una función moral. No es posible permitírselo todo cuando se tiene en cuenta el mundo de los demás. Sin vergüenza y sin culpabilidad, nuestras relaciones serían tan solo violencia. Una pizca de vergüenza, una sospecha de culpabilidad nos permiten coexistir en el respeto mutuo y aceptar las prohibiciones que estructuran la socialización. (Cyrulnik, 2011, p69)
Mientras que Williard Gaylen la define a la vergüenza funcional como un fundamental aporte al desarrollo social, “Shame and guilt are noble emotions essential in the maintenance of civilized society, andvital for the development of some of the most refined and elegant qualities of humanpotential generosity, service, self-sacrifice, unselfishness and duty”.
Por otra parte S. Freud plantea en Tres ensayos de una Teoría Sexual que la vergüenza, el asco y la culpa son diques morales que se fijan yesctructuran como precursor para la instauración del superyó.
Así podemos comprender que el sentimiento de vergüenza sano nos hace reconocer límites, y por lo tanto que somos humanos. Ser humano es ser limitado por definición. Al no aceptar nuestras limitaciones es que empezamos a crear dificultades. La vergüenza sana nos ayuda a hacer contacto con la realidad e impide que traspasemos límites peligrosos. La Vergüenza sana nos da permiso para ser humanos.
Por otro lado la vergüenza tóxica nos obliga al enjuiciamiento y la crítica, a renegar de nosotros mismos, a no querernos y a su vez este rechazo requiere un ocultamiento o un encubrimiento a través de un disfraz o máscara. La vergüenza tóxica se esconde tras muchos disfraces, este lado oscuro de la vergüenza es el que nos ha impedido su estudio y reconocimiento.
La vergüenza tóxica nos hace esconder nuestros límites y defectos e imperfecciones y allí comenzamos a aparentar, a no ser lo que somos.Así, ya no es un afecto que nos indica un límite, sino que nos provoca un sentimiento de fracaso, nos hace sentir indignos, es una dolorosa herida interna. Una persona dominada por la vergüenza pierde su verdadera espontaneidad, pues necesita esconder algo a través de máscaras como elpoder el perfeccionismo, el aislamiento, la ira, el miedo, la arrogancia, la envidia.
El instrumento principal que contamos para avergonzarnos a nosotros mismos es la actividad de enjuiciamiento y la crítica tóxica.
Clínica psicocorporal de la vergüenza.
La vergüenza tóxica aparece fundamentalmente en el seno de relaciones significativas. Si las personas que cuidan de nosotros durante los primeros años de vida están bajo la influencia de la vergüenza, nos contagiarán su vergüenza. Es imposible enseñar a otra persona a valorarse si uno no se valora a sí mismo.
Uno de los aspectos más peligrosos de la vergüenza tóxica es su carácter multigeneracional. Como estos aspectos permanecen ocultos, no pueden analizarse o solventarse. Las familias están tan enfermas como los secretos que guardan. Los secretos son aquellas cosas de las que uno se avergüenza. Los secretos familiares pueden remontarse a varias generaciones. Pueden estar relacionados con suicidios, homicidios, incestos, abortos, adicciones, pérdida de la buena imagen pública, desastres económicos, etc. Todos los secretos ejercen una gran influencia, y éste es el enorme poder de la vergüenza tóxica.
Al respecto Broucek plantea, no podemos curar lo que no podemos sentir. Así pues si no se soluciona, la vergüenza tóxica perdura a través de múltiples generaciones.
John Bradshaw describe algunas normas de familias disfuncionales (dominadas por la vergüenza) como el control, el perfeccionismo, la culpa, la norma de no hablar, la desconfianza. Y en relación a esto Virginia Satir desarrolla el concepto denegación de las cinco libertades: percibir, pensar e interpretar, sentir, desear, elegir e imaginar.
Por otro lado las familias funcionales alientan el desarrollo de niños con necesidades narcisistas básicas, admirados, tomados en serio, aceptados tal como son(Alice Miller)
En este tipo de familias, los impulsos agresivos del niño pueden ser neutralizados porque no representan ninguna amenaza para los padres; la lucha del niño por conseguir autonomía no es percibida como una amenaza por los padres;el niño tiene libertad para experimentar y expresar impulsos comunes tales como celos, ira, sexualidad, o rebeldía, puesto que los padres no han rechazado estos sentimientos en su propia experiencia personal;el niño no tiene que complacer a sus padres y puede establecer sus propias necesidades y su propio ritmo de desarrollo; el niño puede depender de sus padres y utilizarlos porque son individuos claramente diferenciados de él; la independencia y los sólidos límites de los padres permiten que el niño sea capaz de reconocer la diferencia entre la representación de sí mismo como sujeto y como objeto;puesto que el niño es libre de expresar sentimientos ambivalentes, puede aprender a verse a sí mismo y a los que le rodean como “buenos y malos a la vez, en lugar de separar tajantemente lo bueno de lo malo”; el niño nota que es objeto de amor porque los padres realmente le aman como un objeto independiente. (John Bradshaw)
Así, la fuerza que constantemente evalúa y mide el valor como ser humano y de esta manera limita la capacidad para estar completamente vivo en el momento presente,que genera auto rechazo en vez de autodefensa, queexpresa juicios críticos negativos que socavan la efectividad, capacidad y sentido de sí mismo del individuo. Esta fuerza generadora de Vergüenza tóxica podemos llamarlo El Juez Interno.
Ante una autocrítica lo que uno hace normalmente es intentar minimizar desviar o argüir con los juicios. Sin embargo esta reacción que intenta ser una defensa eficaz, no es más que una forma de quedar enganchado a la autocrítica. En general existen tres formas de quedar enganchado ya sea contraatacando, racionalizando o colapsando. Cada una de estas tres formas de enganche corresponde a una polaridad en juego y a diferentes zonas del cuerpo (abdomen, cabeza o pecho).
Vergüenza y Coraza.
Algunas características somáticas compatibles con la Vergüenza la encontramos en el tipo Denso de los tipos psicológicos de Keleman, donde describe que la respuesta densa se produce a consecuencia de la invasión. Al principio, esta estructura recibe amor. Más tarde, cuando la independencia comienza a desarrollarse, se le trata con vergüenza y humillación. La consecuencia es el retroceso. La estructura densa es parecida a un acordeón apretado…; comprime, compacta, acorta, pero no se desinfla. El diafragma se bloquea en la posición espiratoria.
Una forma de explorar el juez es identificar lo que se siente en el cuerpo (nivel somático) cuando se está en ese rol. Por ejemplo hay cambios en la voz, hacia un volumen más alto, una frecuencia más rápida y más alto tono, (segmento oral y cervical de la coraza energética; un aumento en la velocidad y profundidad de la respiración, (segmento torácico y diafragmático de la coraza energética); un darse cuenta que su corazón está latiendo más rápido y fuerte, (segmento torácico); una sensación de endurecimiento en los músculos de sus brazos, piernas, cuello, rostro y vísceras, (segmento ocular, oral, cervical, torácico, diafragmático, abdominal y pélvico); una sensación de estar cargado listo para una intensa acción; tensión entre los omóplatos, (coraza torácica); una fuerte sensación de necesitar descargar energía; un estrechamiento del darse cuenta (coraza ocular).
Ciertas actitudes y puntos de vistas caracterizan al juez desde el nivel cognitivo. Algunos de los siguientes pensamientos o sentimientos dan el marco crítico de la mente:
La convicción de que las cosas no están hechas de la manera correcta a su alrededor, (segmento ocular); La certidumbre de que los otros no tienen la capacidad o motivación para hacer lo que necesita ser hecho; Desconfianza de los motivos de los otros, desilusión por sus fallas, (segmento ocular); Una intensa necesidad de defender la posición y el territorio; Una obstinación en focalizarse en tener razón y corregir detalles, (segmento ocular).
Vergüenza y Carácter.
La estructura de carácter depende de la etapa de desarrollo de la psicogénesis del sujeto en la que se produjo el bloqueo principal de los impulsos y necesidades. Los impulsos y necesidades de: contacto y reconocimiento, necesidad y dependencia, autonomía, afirmación y potencia, flexibilidad y amor, nacen del Self, del sí mismo, del núcleo CORE, y su manifestación y expresión representan un estado de expansión y desarrollo: cognitivo, emocional, somático, energético en cada una de las etapas del desarrollo biopsíquico. La interrupción abrupta de estas expresiones, es el estado de vergüenza. Así la vergüenza como mecanismo profundo e intolerable, genera una defensa inmediata que la hace invisible, hallándose entrelazada en la conformación del carácter y en la expresión de los impulsos.
La Disolución.
La verdadera defensa al mundo de la evaluación y la autocrítica que socaba la humanidad del sujeto consiste primero en no engancharse con la autocrítica. Conseguido esto lo que deviene naturalmente es la aceptación. No es la experiencia de rechazar ni aprobar. Mientras rechazar y aprobar son acciones que nos empujan fuera del mundo de nuestra experiencia, aceptar no es una acción. Es una no-acción: es un estado de ser, simplemente permitiendo que la experiencia sea como es.
Cuando todo se relaja y se suelta, allí comienza a aparecer el estado de aceptación. Esta sensación de soltar y dejar ir que se experimenta en el cuerpo es el resultado de abandonar el auto-rechazo. Se siente aliviado de una antigua carga de lucha y conflicto y es reemplazada por un incuestionable sentido de pertenecer. Pertenece al aquí y ahora que es donde está, como parte de todo lo demás que existe. Al mismo tiempo se siente aceptando completamente lo que está aquí, dándole la bienvenida sin preferencias ni condiciones.
Bibliografía
Cyrulnik, B. Morirse de Vergüenza. Ed. Debate 2011
Broucek, F. J. Shame and the self. The Guilford Press. New York. 1991
Center of healing shame. Free supplemental resources. Definitions of Shame disponile en https://healingshame.com/self-help/
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Carballo, J. Apunte Seminario “Las muchas caras de la Vergüenza”. Córdoba. Noviembre 1999.
FREUD, S. Obras Completas. 4ª. Ed Biblioteca Nueva Madrid, 1981.
Keleman, S. Anatomía emocional. 1997. Ed. Desclee de Brouwer. Bilbao
Reich, W. Analisis del Carácter. Año 1997. Ed Paidos. España.
